Castellfollit de la Roca, viviendo al borde de un precipicio

Castellfollit de la Roca es un pueblecito de la Garrotxa catalana, uno de los más pequeños de toda Catalunya ya que apenas tiene 1km2 de extensión. El pueblo está situado en una espectacular e irrepetible ubicación: en lo alto de una inmensa pared basáltica de más de 50m. A ambos lados, quedan el rio Fluvià y el Toronell.

Esta espectacular localización hace que Castellfollit de la Roca sea una de las imágenes más fotografiadas de las que ofrecen los pueblos catalanes. El pueblo desafía casi la cordura situándose a los bordes del inmenso precipicio que lo rodea. Las vistas desde los varios miradores del pueblo son inmejorables y la estampa bien merece ser fotografiada.

Castellfollit de la Roca con el campanario en primer plano.

Castellfollit de la Roca se visita en apenas unas horas, seguramente no se convertirá en el mejor lugar que hayáis visitado pero sin duda recordaréis largo tiempo la increible vista del pueblo desafiando toda lógica o razón. Situandose donde nadie lo haría para reinar sobre la geografía del lugar.

 

¿Qué podemos visitar en Castellfollit?

El barrio viejo

De origen medieval, está formado por una red de pequeñas callecitas escoltadas por casas construidas, la mayoría, por piedra volcánica. Es una maravilla pasear por esta zona y no tardaréis mucho en recorrerla. Si es invierno abrigaos bien, sobre todo los pies. En las zonas donde no hay sol (en la mayor parte) el frío parece vivir de manera perenne.

Callecitas del barrio.

No había ni un alma.

Al sol le cuesta colarse entre las estrechas callecitas del barrio.

Vimos la estelada unas cuantas veces.

 

Plaza-mirador Josep Pla e iglesia de San Salvador

A un extremo de la pared es donde veremos las mejores vistas de la zona. El pueblo en sí mismo es un mirador natural gracias a su elevada posición. Allí mismo encontraremos la iglesia, del s.XIII y estilo renacentista tardío. Coronada por un campanario se recomienda subir para mejorar, aún más si cabe, las vistas. Nosotras nos encontramos con la iglesia cerrada así que nos quedamos con las ganas.

Iglesia de San Salvador.

Una de las vistas desde el mirador.

La pasarela por la que cruzaremos si recorremos el itinerario pedrestre.

 

Itinerario pedestre

Cerca de la iglesia encontraremos un camino que baja al pie de la pared basáltica. Se trata de un pequeño itinerario en el que recorreremos una parte de bosque hasta llegar a la pasarela. Más allá, encontramos una zona de huertos y de arquitectura industrial.

El camino está señalado con carteles y nos conducirá de nuevo al pueblo. Es un recorrido interesante y descubriréis varios puntos realmente buenos para fotografíar el pueblo.

Al pie de la pared basáltica.

Los huertecillos

En esta zona encontraremos diferentes esclusas y canales para producir energía eléctrica.

 

Museo del embutido

Nos quedamos con ganas de visitarlo ya que también lo encontramos cerrado. Este museo promete un recorrido a través de la elaboración de los embutidos catalanes: herramientas utilizadas, carnes, fotografías… y degustación incluida de los famosos embutidos de la Garrotxa. La entrada es gratis así que no me lo perdería.

¿Y para comer?

Ca la Paula

Nada más llegar al pueblo decidimos desayunar. En el centro de la ciudad, en la Plaça de St. Roc entramos en Ca la Paula. Pedimos un par de bocadillos. Una delicia y ¡menudo bocadillo! Me quito el hambre para todo el día. Muy recomendado.

Precios: Bocadillo caliente 3,60€ / bocadillo frio 3,10€ / café con leche: 1,30€

No os mentía ¿verdad?

Cal Tuset

Esta panadería es conocida en Catalunya por sus magdalenas. Son enormes y tienen más de 25 variedades aunque mi recomendación es la clásica. Muchísimo más rica que sus hermanas modernas, de lejos.

Magdalenas de crema

¿Cómo llegar a Castellfollit?

El pueblo está situado en la Alta Garrotxa, a unos 120km aprox. de Barcelona. En coche llegaréis en 1h30m.

 

AnaMGuiot

Me llamo Ana María Guiot. Tengo 30 años, suelen echarme 25 y, por mi forma de ser podría tener 20. Me gustan muchas cosas: el cine, instagramear todo lo que es bonico, leer, la música indie, las gafas de pasta, viajar, escribir y reírme. Reírme mucho.