Dalat: making friends

Dalat no entraba en mi ruta por Vietnam hasta que de improviso “conocí” a Javier y el nombre de esta pequeña ciudad apareció en uno de los emails que nos cruzamos. Me dijo que tenía unos alrededores muy bonitos y pensé ¿por qué no? Y para allá que me fui.

Pero si recordaré Dalat por algo no será por sus paisajes que, sí, son bonitos aunque a mí el tiempo no me acompañó. Será por la cantidad de gente buena y maja que conocí en el “hotel” en el que me alojé. En realidad, no era un hotel, por primera vez veía la palabra “home-stay” cuando buscaba mi alojamiento. Decían que era una experiencia increíble, la manera más fiel y real de conocer cómo vive una familia en Vietnam así que, pese a tener que compartir baño, reservé en un lugar llamado “Authentic Family Homestay”. Costaba 5$ la noche con desayuno y cena incluidos. Genial ¿no?

 

dalat

En esa casa conocería a la familia de Huan y Hieu. Dos hermanos “easyriders” que comparten su día a día con un montón de viajeros que pasan por Dalat, y en concreto, por su casa. Durante las 3 noches que estuve allí conocí a más gente que durante todo mi viaje anterior. Es una locura de lugar por la cantidad de gente que viene y va… pero mola. Cada día llegan nuevos viajeros y realmente te sientes como si fueras parte de una gran familia. Creo que lo conseguía esa gran “germanor” buenrollismo es que cada noche todos los huéspedes preparábamos juntos la cena y luego nos la comíamos sentados en el porche. Es allí donde empiezas a preguntar y te preguntan de dónde eres, cuánto llevas viajando, a dónde vas, de dónde vienes, qué se puede ver por allí… es en esas conversaciones donde conectas con la gente.

 

comida
friends

Y así es como en Dalat conocí a Beeno, un chico de Hong Kong que viajaba solo y que, inesperadamente, se convertiría en mi roommate y compartiría conmigo el primer día de visita en Dalat. También conocí a Calin y Despina, una pareja rumana súper simpática que resultaron ser copywriters que habían renunciado a su trabajo para recorrer el mundo. ¡Como yo! Fue realmente divertido. Tres copys renegados en la misma casa. Ellos también tienen un blog de su viaje, claro. También conocí a Juhye y Ji Su, dos coreanas de 20 años absolutamente moníiiiiiiisimas a las que espero volver a ver cuando viaje a su país. Y mucha, mucha, mucha más gente de todo el mundo: Israel, Italia, Holanda, Alemania.. que recordaré porque se cruzaron durante al menos unos instantes en mi viaje por Asia. Y yo en el suyo. En definitiva, lo que me llevo de Dalat, por encima de todo, es a la gente que he conocido allí. Repetiría solo por eso. Y también por los ESPECTACULARES paisajes del viaje en autobús hasta Nha Trang. Inolvidables—.

*En Dalat también pasaron otras cositas, además de conocer a gente:

templo

Tuyem Lam pagoda

cascada1

Datanla waterfalls

easyriders

El último día me apunté a una aventura “easyrider” con Hieu.

 

flores

Dalat es el mejor lugar de Vietnam para cultivar flores y café. Hay plantaciones enormes.

cafe

El café de Vietnam está considerado, hoy día, como el 2o mejor del mundo después del de Brasil.

cascadaelefante

Elephant waterfalls.

cascadaelefante2

Estas rocas que recuerdan al animal son las culpables del nombre de la cascada.

budas

Al lado de la cascada está la pagoda de Linh An con unas figuras de Buda realmente impresionantes.

dragon

El exterior de la pagoda.

casa

También visitamos un pueblito de una etnia menor en Vietnam. Hay muchísimas.

casa1

Dalat podría pasar por una ciudad de las montañas en Europa. Debido a su pasado como colonia francesa existen muchísimas casas de aspecto europeo.

casa2

 

 

AnaMGuiot

Me llamo Ana María Guiot. Tengo 30 años, suelen echarme 25 y, por mi forma de ser podría tener 20. Me gustan muchas cosas: el cine, instagramear todo lo que es bonico, leer, la música indie, las gafas de pasta, viajar, escribir y reírme. Reírme mucho.