El paraíso en Muang Ngoi Neua

Lo más espectacular del trayecto en barquita por el río Nam Ou sin duda fue el último tramo, cuando llegábamos a Muang Ngoi. Que te envuelvan esas gigantescas montañas mientras navegas, chiquitito, por el río fue tremendamente espectacular. Te sientes tremendamente pequeño ante tanta belleza y es tan bonito que parece un cuadro pintado por alguien y no algo de verdad.

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El trayecto en barquita.

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Llegando a Muang Ngoi.

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La calle principal de Muang Ngoi, rodeado de impresionantes montañas.

 

Muang Ngoi es un pueblito muy pequeño —literalmente solo tiene una calle principal de unos 100m— rodeado, como ya he dicho, de inmensas montañas kársticas. Es el lugar ideal para relajarse, escribir, leer, hacer kayak, senderismo, excursiones en bici, visitar poblados autóctonos… Lo que quieras bajo un marco que te deja sin habla. Podría haberme quedado muchísimos días en Muang Ngoi, de hecho quería hacerlo pero adivinad por qué no lo hice. Exacto. El frío. De nuevo el frío me obligaba a avanzar deprisa. Los días eran calurosos, en manga corta y sandalias sin problemas. Las noches tremendamente frías. Miedito cuando se iba el sol. Así que volvería a descartar quedarme más días allí y me iría con Paco y Mamen a Nong Khiaw, otro pueblo cercano, en apenas 2 días.

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Cuevas cercanas a Muang Ngoi.

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Empezando un trekking hasta uno de los poblados cercanos. Así eran las vistas.

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Uno de los poblados a los que se puede llegar desde Muang Ngoi realizando una caminata de unas horas.

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Volviendo a Muang Ngoi después de la caminata.

 

Mientras tanto disfrutaría del relax de Muang Ngoi, del famosísimo buffet libre—tanto para cenar como para desayunar, (¡había tortilla de patatas! ¡tortilla de patatas!)—, de sus increíbles paisajes y actividades al aire libre. También de la compañía, ya que Calin y Despina se habían unido al grupo y pese a que Marta y Cristian apenas llegaron cuando nosotros ya nos íbamos, conoceríamos a un español y un argentino que harían aún más agradable la estancia. Se hacen muchos amigos-de-días —o para siempre— en el camino. Es divertido y súper enriquecedor. “¿De dónde eres? ¿A dónde vas? ¿De dónde vienes? ¿Has estado aquí o allá? ¿Te gustó?”… Son preguntas que no paran de repetirse en estos viajes.

Tras pasar 2 fantásticos días en Muang Ngoi decidimos que no pararíamos en Nong Khiaw ninguna noche ya que son pueblitos bastante similares. Así que la mañana de nuestra marcha cogeríamos otra vez una barquita —no hay otra manera de salir de allí— en dirección a Nong Khiaw y de allí directos a Luang Prabang en minivan.

La ciudad más importante del país nos esperaba.

 

*No hay cajeros en Muang Ngoi así que cuidado con el dinero que os lleváis. Sacad antes o si no tendréis que ir hasta Nong Khiaw (allí sí hay) y volver. Eso mismo tuvo que hacer Calin ya que se quedarían 2 días más y nos le quedaba nada de dinero.

AnaMGuiot

Me llamo Ana María Guiot. Tengo 30 años, suelen echarme 25 y, por mi forma de ser podría tener 20. Me gustan muchas cosas: el cine, instagramear todo lo que es bonico, leer, la música indie, las gafas de pasta, viajar, escribir y reírme. Reírme mucho.