He vuelto. Y pienso marcharme. Otra vez.

Jajajaja. Bueno, OK, quería ser un tanto dramática en el título. Pero quedémonos con la primera parte. He vuelto. Después de 5 meses y 5 días estoy en Barcelona. ¿Por qué he vuelto? Necesitaba descansar. La cabeza.

Cuando estaba en Ipoh (Malasia) tuve una crisis importante. Llevaba más o menos 3 meses viajando. Mucha gente me diría después que lo que me pasó es de lo más normal. El viaje es una constante de subidas y bajadas y tienes que aguantar esas bajadas para seguir subiendo. Pero la crisis de los 3 meses fue bastante heavy. Yo bauticé aquello que me pasaba como “saturación por sobreexposición”. Que viene a significar que ya había visto tantas cosas que estaba hasta las narices y no quería ver más. ¿Una cascada súper bonita? Me la pelan las cascadas, ya he visto mil. Eh… sí, aquí esta el wat más grande de Asia. ¿Y? He visto trillones de wats, no pienso ir a otro más. Y así un largo etcétera. Este síndrome no es algo que solo me pasara a mí. Todos los que conocí durante el viaje que llevábamos viajando 3 meses o más estábamos igual. Necesitábamos cosas nuevas.

Muchos dicen que no es bueno viajar por una misma zona tanto tiempo. Quizá ese fue el problema. O quizá no. No lo sé. Fue entonces cuando decidí volver. Aunque antes visitaría Singapur pensé en cambiar de aires y busqué lo más parecido a Europa y que estuviera cerca de mí, claro, lo que me quedaba de Malasia e Indonesia. Me debía Indonesia como traca final. Corea del sur y China los países que tenía planeado visitar después deberían esperar a otra futura ocasión. No me veía con fuerzas para seguir, o mejor dicho, fuerzas sí tenía. Pero no quería seguir visitando países estando “tan cansada”.

 

ninyoslaos

Niños que nos acompañaron de improviso en el tuktuk hacia la estación en Nong Kiaw (Laos). Nos íbamos a Luang Prabang.

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Templo en la preciosa Hoi An (Vietnam).

 

En este punto fue cuando “viajar” se convirtió en “vivir viajando”. Cuando dejé de hacer lo que hace todo ser humano más o menos cuando se va de vacaciones: querer visitarlo todo. Vivir viajando significa pasarte días enteros sin hacer-ver-visitar absolutamente nada. Y no sentirte mal por ello. ¿Acaso en tu ciudad visitas cosas cada día? Pues es lo mismo. Te puedes pasar el día entero vagueando en la casa del couchsurfing/hostal. O visitar 1-2 cosas de las 10 imprescindibles que te recomienda la guía sea lo que sea lo que recomendara la guía, no la abrí en los 3 últimos meses. Ya no necesitas eso, ni lo buscas. Y quizá viajar así es lo que significa realmente “viajar despacio”. Hace tiempo que cambié el chip en mis viajes y ya no voy como una histérica intentando visitarlo todo. Take it easy, men. Pero desde luego, nunca había llegado al extremo al que he llegado en este viaje.

 

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Ruinas de Ayutthaya, en Tailandia.

desayuno

¡Banana pancake para desayunar en Cat Ba (Vietnam)! En mi vida he comido tantos pancakes o huevos fritos para desayunar como en este viaje. Y sí, ahora estoy hartísima.

baliarrozal

Arrozal en Bali en el templo de Gunung Kawi. Espectacular. ¡Como me gustó Bali!

 

Tras superar la crisis de los 3 meses y convertir mi vida en un viaje constante la cosa mejoró pero seguía estando tremendamente cansada de muchas cosas. Lo he repetido mil veces: un viaje así, en plan mochilero, no son vacaciones, es una batalla diaria contra mil imprevistos. En mis fotos solo salen las cosas bonitas. Pero malas hay, y muchas. Imagináos:

Me levanto, desayuno. ¿Hoy me quedo aquí? ¿Hoy no me quedo? Si me quedo ¿qué voy a hacer? ¿Visito algo o doy un simple paseo o vagueo o what? Si me voy… ¿a dónde me voy? Decídelo. Ok, me voy. ¿Cómo me voy? ¿Cuántas horas hay hasta allí? Busco un método de transporte. Sopeso unos cuantos sitios, el precio, regateo. Vuelvo al más barato. Lo contrato. Por el camino todo Dios intenta venderme cosas. No, thank you. No, thank you. No, thank you. Aviso de que me marcho. Check out. Preparo la maleta. Que no se me olvide nada. Me voy a comer ¿dónde cómo? Comparo precios. Elijo. –Eso si no estás hasta el cony y ya vas al primer restaurante chulo occidental que encuentras, como fueron mis 2 meses en Indonesia. Vuelvo al más barato. Por el camino todo Dios intenta venderme algo. Me voy. Seguramente en una mierda de transporte petado por otros turistas. Fa calor y vamos como sardinas. Llego hecha polvo tras mil horas. Aún no toca descansar. Busco donde dormir esa noche o las que sea que te vas a quedar. Pregunto en varios sitios, regateo. Vuelvo al más barato o más decente. Por el camino todo Dios intenta venderme algo. No, thank you. No, thank you. No, thank you. Con suerte el homestay estará decente. Y si no, habrá desde cucarachas a arañas estas son un clásico o cualquier bicho creado por la naturaleza. El lavabo puede oler fatal las cañerías en Asia no son su fuerte, puede estar sucio, puede ser un desastre. No tendrás papel. No tendrás ni ducha. Solo un cazo y un barreño enorme lleno de agua. A lo mejor el cerrojo de la puerta no va, o tocas mínimamente el ventilador que hay colgado en la pared y segundos después se cae al suelo y se hace trizas. Vete tú a saber. Pero algo pasará. SEGURO. A veces me pregunto por qué merdas me castigo yendo a sitios así teniendo dinero, pudiendo gastar más. Pero parece que cuando entras en “modo mochilero”, entras en “modo mochilero” y te da gustirrinín ahorrar hasta limites insospechados. Y te metes en la cama hecha polvo y te preguntas: ¿dónde iré mañana? A ver el volcán, claro. Ok. ¿Cómo puñetas se va? ¿Me tienen que llevar o puedo alquilar moto? ¿Me iré de aquí por la tarde o al día siguiente? AVERÍGUALO. DECIDE. Y así, infinitamente cada día de tu viaje. Entre ese caos de preguntas visitarás cosas con las que fliparás. Con las que pensarás “Oh Dios mio, esto es lo más bonito que he visto en mi vida”. Y conocerás a gente increíble. Y pensarás que lo bueno pesa más que lo malo. Pero lo malo seguirá estando allí y desgasta. Os lo aseguro.

 

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Cascadas que parecen de mentira, cerquita de Luang Prabang (Laos).

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Puestecillo callejero de bananas fritas en Batambang, Camboya.

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Los impresionantes supertrees de Gardens by de bay, en Singapur.

 

¿CÓMO HA SIDO “EL ATERRIZAJE”?

Todo el mundo me pregunta cómo ha sido aterrizar. El “shock” tras 5 meses. Diré que bastante bien aunque no sé si influye que no estoy trabajando ni tenga intención de hacerlo, jajajaja.

Los 2-3 primeros días fue más heavy que los otros, obviamente. Recuerdo llegar a mi casa la de mis padres, soy una pobre homeless sin trabajo ni casa, solo tengo una gata y un coche jajaja (y tan feliz) y pensar “oy, que bonitoooo…. pero cuantas cositas ¡si parece una casa de muñecas!” Jajaja. Acostumbrada a los más de 50 hostales, homestays y diversos palabrejos del estilo en los que he estado, esto era otro rollo muy distinto. Cuando vi la nevera pensé “JUER, PEAZO NEVERA”. Y cuando la abrí fue un “WTF?! ¿Por qué hay tanta comida aquí?”. Eso es algo que también ha cambiado. Jamás voy a la cocina a nada. Es como si siguiera sin existir un sitio donde hay comida y puedo ir cuando quiero. Llevo mi botellita de agua de aquí para allá pero ¿la nevera? Ni me acuerdo que existe. Algo parecido me pasó al entrar en mi cuarto. Casi lloro de alegría al pensar que tras todo ese tiempo volvía a tener un armario donde guardar mi ropa. Ha sido duro que mi casa, en todos los sentidos, fuera una maleta pequeñita. Cuando lo abrí fue como “LA MARE DEL TANU, ¿¡YO TENÍA TANTA ROPA?!”. Ni os imagináis cuando abrí el cajón de la ropa interior. Ahí fue un “Gracias Dios” mientras se me caía la lagrimilla. Jajajaja.

Sigo flipando cuando me ducho con agua caliente. Y me sigue pareciendo divertido que todo el mundo a mi alrededor hable castellano/catalán, y no inglés. Por el resto de cosas parece que no me haya marchado tanto tiempo. Han sido 5 meses pero me parece que ha sido muy poco tiempo. Supongo que todavía es pronto, apenas llevo una semana aquí, y que cuando lleve 1 mes estaré volviéndome loca queriendo volver a esa rutina de la no-rutina. Pero de momento, bien. Tomándomelo con calma y descansando el cap, ¡que para eso he vuelto!

 

laospacoymamen

Hay personas que conoces en el viaje, españoles y no españoles, con los que compartirás miles de experiencias y que tendrás para siempre en tu vida. Aquí Paco y Mamen, con los que pasé más de un mes viajando. Más majetes… jejeje.

melaka

Iglesia católica en Melaka (Malasia), un país con una variedad cultural que aún no he visto en ningún otro.

transportelaos

La compañía en un autobús de locos en Laos camino a Tad Lo. El suelo ni se veía ni se pisaba. Había cajas por todos lados.

 

PERO ENTONCES… ¿LO RECOMIENDAS O NO LO RECOMIENDAS?

Cuando hace más de 5 meses empecé a decir a familia y amigos que me iba a ir sola por el sureste asiático sin billete de vuelta el 50% de la gente me decía que estaba loca. El otro 50% me decía que era súper valiente, que menuda envidia pero que ellos no serían capaces. Pero todos o casi todos coincidían en que debía tener miedo porque allí me podían pasar mil millones de cosas malas que entiendo en Barcelona jamás me podrían pasar. Y que era una inconsciente por dejar un trabajo “porque hay mucha gente en paro y tú tienes suerte de tener un trabajo fijo”. Sí, era tremendamente suertuda de ser vivir una vida que me parecía triste y gris. Así que la mandé a la mierda.

 

Floresagua

Labuanbajo, en Flores (Indonesia) y sus infinitos lugares para bucear.

negociomelaka

Puerta de un negocio chino en Melaka (Malasia).

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En Hanoi (Vietnam) de tapeo.

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El Ta Prohm, en Angkor. Siem Reap. Camboya. No hace falta decir más.

 

INCREÍBLEMENTE no he muerto, ni me ha pasado absolutamente nada malo en todo este tiempo. Es más. Ya considero este viaje como la mejor experiencia que he vivido en mi vida. Acabo de relatar lo duro que se hace viajar así. Porque sí, es duro. Los hoteles de 5 estrellas no te esperan con las puertas abiertas y nadie te va a llevar gratis o en volandas de aquí para allá. Te lo vas a tener que currar tú. Pero en esos momentos duros también está el aprendizaje. Como escribía en este post para el blog de mi amigo Jordi, el mundo es el mayor museo que existe y sólo tú decides si compras la entrada. Nada. NADA es comparable a un viaje así y a todo lo que vas a aprender en él. Desde mil datos y detalles sobre otros países, culturas y gentes hasta cosas incluso de ti mismo. Descubrir de lo que eres capaz. Y ver que el mundo está lleno de gente buena. Que los demás no son malas personas por ser diferentes o vivir en la otra parte del mundo. Por hablar otra lengua, tener otra religión o tener la piel más oscura. En este viaje hay gente que ha hecho por mi lo que creo que yo no sería capaz de hacer por un desconocido. Asia tiene algo muy bueno y es que si necesitas ayuda seguro que alguien te va a tender una mano. No os engañéis. No digo que aquello sea el país de la piruleta y que todo el mundo vaya repartiendo algodón de azúcar por la calle, pero creo que me entendéis. La gente es curiosa, se acercan, te preguntan… la vida transcurre en la calle, hacía fuera. En Europa eso se ha perdido. Si necesitas ayuda alguna vez, te ayudarán. Os lo aseguro al 100%.

 

pelo

Cortarte el pelo a lo chico en una peluquería en medio de Laos porque has perdido el iPod.

petronas

Las súper espectaculares torres Petronas, en Kuala Lumpur (Malasia).

elefante

Compartir todo un día con elefantes. En Sayaboury, Laos.

 

Por eso solo puedo decir a aquel que se esté planteando un viaje así a que lo haga. Que no lo dude. Que pueden haber muchas excusas y muchos miedos pero no son reales. El otro día leí en el perfil de una amiga una frase que me pareció tremendamente real y dura “DOUBTS KILL MORE DREAMS THAN FAILURE EVER WILL”. Sacúdete las dudas y los miedos. ¿De qué tienes miedo? ¿Tienes miedo a cumplir sueños, a intentar ser un poquito más feliz? ¿A dejar o intentar cambiar una vida que no te llena? ¿A fallar? ¿A no ser capaz? Sea cual sea tu motivo hazlo. Porque te aseguro esto: el viaje no te fallará. NO TE FALLARÁ. Aprenderás más que en toda tu vida. Verás cosas, vivirás experiencias y conocerás a gente que jamás, jamás, jamás olvidarás. Tus recuerdos serán un sinfín de momentos que querrás enmarcar en una foto para siempre. No podrás. Pero no olvidarás. Algo así no se olvida. ¿No te parecen suficientes motivos para salir ahí fuera?

 

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Uno de los caminillos que recorrerás en moto en el countryside, en Bajawa (Flores). Flores es el único lugar que ha conseguido hacerme llorar con solo contemplar un paisaje.

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Locales bañando a sus caballos en el mar, en Gili Trawangan. En frente, Lomobok (Indonesia).

Yo me fui no sólo porque era un sueño a realizar si no porque quería encontrar un camino. Pensaba que el viaje me lo enseñaría. Como si fuera una barita mágica jajaja. Qué lista soy, ¿eh? No he encontrado ese camino pero he visto y aprendido otras cosas que seguramente me sirvan para encontrarlo. ¿Y sabéis que es lo más importante que he aprendido? Que no tener plan a veces es mejor que tener plan. Y que tener una mi vida que a día de hoy no es tan “perfecta” como las del resto. No tengo casa, ni trabajo, ni facturas que pagar a fin de mes bueno alguna que otra sí tengo jajaja no me preocupa lo más mínimo. Hoy soy feliz. Y mañana… será otro día.

Porque y termino again con una gran cita como decía J. R. R. Tolkien “NOT ALL THOSE WHO WANDER ARE LOST”.

 

 

AnaMGuiot

Me llamo Ana María Guiot. Tengo 30 años, suelen echarme 25 y, por mi forma de ser podría tener 20. Me gustan muchas cosas: el cine, instagramear todo lo que es bonico, leer, la música indie, las gafas de pasta, viajar, escribir y reírme. Reírme mucho.
  • Arol @elblogdeviajes

    “Cuando el placer se convierte en rutina deja de emocionar”
    Me ha gustado mucho la entrada por ser honesta, directa y decir que no todo es color de rosa, como tampoco es lo opuesto (qué será lo opuesto al rosa) y esa sinceridad se agradece.

    Lo malo no es volver, lo malo es pensar que ese regreso es malo y eso veo que le pasa a muchos viajeros ;)

    Disfruta tu estadía y buen siguiente viaje

    • http://www.viajandoconuncasioazul.com/ Ana María

      Arol no te pierdas uno de los próximos posts que estoy escribiendo que vendrán a ser el montón de cosas que odio del sureste asiático jajaja, eso sí va a ser sinceridad al 100% ;) ¡Gracias por tu comentario!